El Espacio Inexistente

19.3.07

[Relato LIII]

La última noche de delirios quedó muda antes de las seis. La fiebre le perlaba la frente de una sustancia parduzca y se llevaron a la nena por si fuera sangre, que no se impresionara. Valiente memez, llevársela a esas alturas. Pero la tradición es la tradición y quebrantarla no es de gente de bien; y si no observen a la pobre Amaranta tendida en la cama, agonizante.

Aunque quizá lo de Amaranta no sea un buen ejemplo; al fin y al cabo, el envenenamiento por incumplir la tradición es, sencillamente, otra tradición más.

1 Comments

  • "Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas"

    By Anonymous kerouac, at 20/3/07 22:45  

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