El Espacio Inexistente

2.5.07

A veces hacen falta paréntesis sobre una misma para reordenarse. Paréntesis para borrar los algunos signos de admiración, para resolver algunos de interrogación, para colocar los puntos en las íes y quitar algunas comas, para estructurar párrafos y cerrar capítulos.

Abril ha sido un mes de muchos capítulos cerrados, pero son más los que se han abierto. El destino, las casualidades, siempre las putas casualidades... y yo misma, que soy la que elijo darle relevancia a unas sobre otras, supongo, quien sabe, quizás, y todas esas cosas que se dicen tanto, o tan poco, ya sabeis, la relatividad.

Hace un año mi vida era absolutamente distinta y, a la vez, estaba en el mismo punto. Una vuelta más, o menos, en la espiral. Siempre la espiral. Sólo que es polimórfica.

Cerrar puertas y abrir ventanas, correr por los bosques y atravesar los mares, ventilar el alma y vomitar veneno. Todo a la vez.

El equilibrio siempre inexistente.
Mi desequilibrio.
Mi paz.